HABLEMOS DE SEXO: arte, porno y erotismo (primera parte)
"La sexualidad es la fuerza más poderosa de los seres humanos. Nacer con una tendencia sexual prohibida debe ser una agonía."
-Joe (guión de la película Nymphomaniac Vol. II)
Los que me conocen saben muy bien que una de las cosas que me caracterizan por demás, es la ausencia de filtros al momento de hablar de algo que amo y respeto mucho como lo son el sexo y el erotismo.
No es algo que me avergüence admitir porque mi visión y mi concepto de ellos van muuuucho más allá de la aburrida concepción meramente carnal de la mayoríade ustedes(así que imaginarán cómo será la mía... con plumas y tirando besos de purpurina se quedan cortos).
Para que ustedes entiendan un poco mejor lo que dije más arriba: yo, por ejemplo, antes que hablar de mi admiración al sexo, prefiero empezar hablando de mi amor al arte.
Ambas cosas para mí están muy íntimamente ligadas desde siempre (en realidad, históricamente en el mundo fue y es así ). Todo lo que me rodea -e incluso de lo que yo, hoy por hoy, elijo rodearme- gira en torno a estas dos. A veces como conceptos aislados, pero son muchas más las veces en las que sus caminos se cruzan terminando por colisionar en mí...
Ah, y mucho cuidado con pensar que cuando hablo de "arte" me refiero únicamente al dibujo y la pintura. Por supuesto que, conociéndome ustedes y sabiendo a lo que me dedico, son por lejos junto con la fotografía y el cine mis medios favoritos por lo visual, pero también hablo de literatura y de música para los que van por ese lado.
Ambas cosas para mí están muy íntimamente ligadas desde siempre (en realidad, históricamente en el mundo fue y es así ). Todo lo que me rodea -e incluso de lo que yo, hoy por hoy, elijo rodearme- gira en torno a estas dos. A veces como conceptos aislados, pero son muchas más las veces en las que sus caminos se cruzan terminando por colisionar en mí...
Ah, y mucho cuidado con pensar que cuando hablo de "arte" me refiero únicamente al dibujo y la pintura. Por supuesto que, conociéndome ustedes y sabiendo a lo que me dedico, son por lejos junto con la fotografía y el cine mis medios favoritos por lo visual, pero también hablo de literatura y de música para los que van por ese lado.
Si bien no me considero una "artista" -porque me falta muchísimo para ello-, mucho de lo que hice, hago y haré tiene mucho contenido sexual -explicito o implícito-. Y no estoy hablando de esas boludeces que suelo publicar en mis redes, rozando lo inocente a veces.
En un comienzo exploré "los turbios y oscuros" senderos de la sexualidad a través de las distintas expresiones artísticas que se me cruzaron -como para camuflar mi en ese entonces pudorosa búsqueda de la verdad, ¿no?-, y resulta ser que en eso tan turbio y oscuro, encontré un claro de luz muy apacible para instalarme. Encontré algo que en realidad siempre fue mío. Y solo mío.
En papeles empecé primero trazando líneas un tanto asustadas. Esas líneas se volvieron corajudas y se convirtieron en formas, que luego, sin vergüenzas, se transformaron en figuras, y esas figuras empezaron a tener personalidad y carácter descarados, pero las amaba. Hasta el día de hoy las amo.

Me tomó un tiempo asimilar lo que me estaba pasando. Pensaba, claro, que lo que yo estaba plasmando en papeles y lienzos era pornográfico, entonces todo eso se volvió algo así como un diario íntimo para mí. Al cabo de un tiempo la idea anterior me estaba volviendo loca, no me sentía nada cómoda a pesar de desfallecer cada vez que miraba esas figuras producto de vaya a saber qué deseos míos; me sentía sucia, me sentía mal, entonces empecé a investigar y, oh, se hizo la luz nuevamente.

Me tomó un tiempo asimilar lo que me estaba pasando. Pensaba, claro, que lo que yo estaba plasmando en papeles y lienzos era pornográfico, entonces todo eso se volvió algo así como un diario íntimo para mí. Al cabo de un tiempo la idea anterior me estaba volviendo loca, no me sentía nada cómoda a pesar de desfallecer cada vez que miraba esas figuras producto de vaya a saber qué deseos míos; me sentía sucia, me sentía mal, entonces empecé a investigar y, oh, se hizo la luz nuevamente.
Resulta ser que, como dije mucho más arriba, arte y sexo tienen mucho que ver.
Históricamente hasta hoy, hay un itinerario interminable de artistas que utilizan el sexo y el erotismo como tema central para sus obras. Y todo sin tener que llegar al "sucio porno" -aunque hay muchos que sin duda lo consiguen-
(el primero un dibujo de Gustav Klimt; el segundo una obra de Egon Schiele)
En lo visual (pintura) descubrí un erotismo explicito suave en obras renacentistas de Tiziano, más modernas como las de Toulouse Lautrec, expresionistas como Modigliani, has-ta en flo-res gracias a Georgia O' Keeffe entre otros, y, por supuesto -mis favoritos- algunos otros con un voltaje erótico más elevado empezando por Goya, Courbet, Picasso, asqueándome un poco con Katsushika Hokusai, subiéndome la bilirrubina con el "dulce y delicado" Gustav Klimt (todos conocen su obra más famosa "El beso", pero los invito a ver sus dibujos... mameta querida), y retorciéndome la cabeza con pervertidos como Egon Schiele (antítesis de Klimt, a pesar de haber sido su pupilo) y por supuesto mi amor Salvador Dalí.
En la literatura bueno, había empezado con Madame Bovary de Gustave Flaubert porque en la contratapa decía que para la época fue considerada una obra pornográfica (palabra mágica para los curiosos reprimidos) al final me quise morir de lo aburrido, pero seguí con el conocido Marqués de Sade, otros como Apollinaire y sus "Once mil virgenes", Julio Cortázar (muy dulce), Oliverio Girondo (otro dulce), "Lolita" de Vladimir Nabokov (dulce pero...), Carlos Gamarra y su "Libro de los afectos raros", Mark Twain, las cartas de James Joyce, y anduve leyendo algunas cositas de Bukowski que desconocía... entre otros.
Todo esto por supuesto me llevó a un estado de confusión (todavía me cuesta), porque si bien ya me quedaba un poco más tranquila por haber descubierto que yo no estaba haciendo las cosas mal, al contrario, que era propio de mí y de muchos otros por lo visto, había una serie de preguntas que yo no supe hacerme hasta que conocí y vi algo que me cambió la vida. Una película documental (una "cuatrilogía" para ser más exacta) con tema central el sexo que tocaba justamente esos tres temas puntuales: la diferencia entre pornografía, arte y erotismo.
El documental se llama Indie Sex, lo dirije una capa master (Lesli Klainberg) consta de cuatro partes todas del 2007 creo salvo la primera:
1) Indie Sex: Censored (habla sobre la censura en el cine norteamericano en un antes, durante y después de la introducción del famoso "Código Hays")
2) Indie Sex: Teens (si no me equivoco trata del cómo viven y cómo influye la sexualidad del cine en los adolescentes)
3) Indie Sex: Taboos (mi favorito, como ya les mencioné hablan más que nada sobre la diferencia existente entre pornografía, arte y erotismo)
4) Indie Sex: Extremes (en pocas palabras habla y muestra las escenas de películas que todos y nadie deberían ver en su vida)
Todas, todas, todas las partes duran casi dos horas reloj, pero lo valen. Cada minuto.
Y todas están expuestas desde el punto de vista de los que sí-saben-del-tema.
Con tan sólo decirles que una de las figuras estrella es Dita "mi amor" Von Teese, les digo TODO.
Mi único problema es que no pude volver a encontrar los documentales por ningún lado!! Yo los había visto en I.Sat (no pudo haber sido de otra manera) y acá en internet sólo encontré Teens y Censored (todo en inglés, nada subtitulado, claramente quiero morir)
Tanto me afectó que es la razón por la que creo me volví tan adepta y "liberal" en cuanto al tópico "sexo", y acá estoy.
Y así también quedé.
Sin duda alguna, en mi opinión, uno de los grandes cánceres de la sociedad es justamente la ignorancia de estas diferencias. Y no es quiera ponerme en modo feminista, pero como mujer esto me afecta todavía más, porque, bueno, las mujeres siempre fuimos y somos vistas como objetos/fetiches/etecé etecé sexuales.
Les juro que a más de una nos encantaría estar todo el día en tetas, pero por alguna razón, los hombres pueden, siendo que los pechos de las mujeres "producen morbo" o "incitan a ideas sexuales" (y eso que son más lindos...)
(Supongo que de esto voy a hablarles en otro post, es un gran tema)
A mí todo lo que contenía un cuerpo desnudo me parecía sucio, con el tiempo entendí que no y como en el documental que les mencioné explican hasta con porotitos la diferencia, tengo la necesidad imperiosa de que todo el mundo también la entienda. En otras palabras, tengo la necesidad imperiosa de que la gente se sienta un poco más libre.
Las personas que no son capaces de diferenciar arte, porno y erotismo tienden a retrasar un montón de avances necesarios, o simplemente tienden a retrasar a otras personas...
(miralo dos veces antes de pensar que ves una manzana)
"Jéminis I"
Sin duda alguna, en mi opinión, uno de los grandes cánceres de la sociedad es justamente la ignorancia de estas diferencias. Y no es quiera ponerme en modo feminista, pero como mujer esto me afecta todavía más, porque, bueno, las mujeres siempre fuimos y somos vistas como objetos/fetiches/etecé etecé sexuales.
(Supongo que de esto voy a hablarles en otro post, es un gran tema)
A mí todo lo que contenía un cuerpo desnudo me parecía sucio, con el tiempo entendí que no y como en el documental que les mencioné explican hasta con porotitos la diferencia, tengo la necesidad imperiosa de que todo el mundo también la entienda. En otras palabras, tengo la necesidad imperiosa de que la gente se sienta un poco más libre.
Las personas que no son capaces de diferenciar arte, porno y erotismo tienden a retrasar un montón de avances necesarios, o simplemente tienden a retrasar a otras personas...
Resulta increíble cómo todavía tachan de pornográficas películas que contienen escenas sexuales (da igual si explicitas, implícitas, con sexo real o no) o con tema central el sexo sólo porque al inconsciente colectivo lo maneja un chofer de mierda!
El sexo es la cosa más natural del mundo, nadie puede escapar de él aunque lo intente. Es una de las necesidades básicas si se quiere, y va mucho más allá de la idea religiosa arcaica de que solo debe practicarse para reproducir.
La naturaleza es tan sabia (y tan benevolente) que el don y la experiencia del sexo puede practicarse solo o acompañado, con amor o carente de él... como muy bien lo dijo Woody Allen, "el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores" -una remera que diga, si bien yo lo prefiero adherezado con amor-
Vayamos a las diferencias (mil disculpas, amo tanto este tema que dejo lo importante para el final): mientras que la pornografía busca nada más y nada menos que la mera excitación sexual como objetivo exclusivo y principal, el erotismo zurca otros caminos, más sutiles, más delicados, pero no por ello ausente de perversiones (de hecho es el mejor de sus condimentos en mi humilde opinión JE JE JE... ok, sorry).
Logré encontrar una serie de definiciones que conectan las diferencias entre erotismo y pornografía incluso mejor de lo que yo pueda decirles, así que opto por mostrárselas porque son bastante claras y concisas.
La perversión es reina del erotismo, implica una búsqueda fuera de los cánones morales; lo obsceno surge cuando se desprecia al cuerpo. Perversiones y obsesiones son preciado material del arte.
Cuando el erotismo escapa de la censura sólo es porque los “inspectores de la moral” son generalmente ciegos a los refinamientos del arte.
Pervertir es subvertir. Es encontrar, por ejemplo, que el maullido de un gato puede ser también la metáfora auditiva del orgasmo femenino. 'La belleza no es más que la suma de conciencia de nuestras perversiones', según palabras de Salvador Dalí.
Mientras que el erotismo es ilusión, la pornografía es realidad. En el primero, tocar es imaginar, en la segunda, es ponerse a gemir.
En la pornografía, la mujer es una “conejita” insaciable; en el erotismo es un abanico de reflejos impredecibles.
Miasma (basura) de una sociedad consumista, la pornografía es promiscua reiteración de las costumbres. Lo porno es, por lo tanto, previsible: obscenidad y hartazgo. En otras palabras el erotismo es capaz de meternos en otra piel, nos reconocemos así íntimos desconocidos, en cambio la pornografía nos conecta simple y llanamente con la miseria de la carne.
En una cosmovisión un poco más romántica si se quiere, el erotismo apacienta ansias mientras vuela: los amantes se miran a los ojos y, aunque encuentran sólo un espejo, una breve comunión se ha dado.
¿Y el arte? ¿puede ser pornográfico? bueno, no les voy a mentir, sí, sí puede, sobre todo en el arte visual o audiovisual (sino busquen algunas obras de Paul Émile Bécat, Rojan, Leone Frollo, George Grosz, etc, o mejor no, no busquen...)
El punto y lo cierto es que cuando el arte utiliza al sexo o al erotismo como tema, aunque puede provocar la excitación sexual de los espectadores (incluso si la obra no tiene este contenido, eh, ojo. La Gioconda/monalisa ha visto y sufrido tantas eyaculaciones en el museo que no se dan una idea), no es su objetivo principal. Busca algo un poco más trascendental: busca la identificación, busca contar o retratar una realidad social o una experiencia de una forma detallada y en el caso de las películas (que van a entrar en la segunda parte de este post) de manera realista... y si vamos al caso, hace lo que al arte le es esencial: indagar reacciones y emociones, y sacudir la cabeza de las personas. Eso es lo que el arte hace. Eso es para lo que el arte existe: en gran medida para mostrar lo que nadie quiere ver, para revolucionar.
El arte no sólo es expresión, muchachos, el arte es muchos factores más.
Con todo esto no quiero que malinterpreten que estoy en contra de que miren porno, porque no (jamás les pediría una cosa asíporque sería muuuuy hipócrita de mi parte), tampoco les estoy diciendo a los antisexo/porno que vean todo con los mismos ojos, pero esta vez agradablemente, PORQUE NO. Solamente estoy pidiéndoles que no ignoren las diferencias entre una cosa y otra, que no metan todo en un mismo costal y no menosprecien los gustos o incluso el trabajo de otro.
Se van a encontrar evolucionados y libres luego de entender claramente las diferencias y tratar de ser un poco más objetivos con lo consuman o vean a su alrededor.
Para terminar quiero pedirles disculpas por la demora de un mes en postear, es que en serio, esto es muy importante para mí (sagrado diría) y tuve que buscar, mirar y re-mirar películas, leer muchísimo sobre esto y corregir muchas cosas mientras escribía (esto está en borrador hace exactamente un mes).
Ah, por cierto el tópico "hablemos de sexo" ya va a ser una sección fija de este blog. Es necesario. Seguramente una vez cada tanto.
En la segunda parte de esto voy a hablar de películas con dicho tema como centralidad, así que los espero hasta la próxima, mis fieles.
El sexo es la cosa más natural del mundo, nadie puede escapar de él aunque lo intente. Es una de las necesidades básicas si se quiere, y va mucho más allá de la idea religiosa arcaica de que solo debe practicarse para reproducir.
La naturaleza es tan sabia (y tan benevolente) que el don y la experiencia del sexo puede practicarse solo o acompañado, con amor o carente de él... como muy bien lo dijo Woody Allen, "el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores" -una remera que diga, si bien yo lo prefiero adherezado con amor-
Vayamos a las diferencias (mil disculpas, amo tanto este tema que dejo lo importante para el final): mientras que la pornografía busca nada más y nada menos que la mera excitación sexual como objetivo exclusivo y principal, el erotismo zurca otros caminos, más sutiles, más delicados, pero no por ello ausente de perversiones (de hecho es el mejor de sus condimentos en mi humilde opinión JE JE JE...
Logré encontrar una serie de definiciones que conectan las diferencias entre erotismo y pornografía incluso mejor de lo que yo pueda decirles, así que opto por mostrárselas porque son bastante claras y concisas.
La perversión es reina del erotismo, implica una búsqueda fuera de los cánones morales; lo obsceno surge cuando se desprecia al cuerpo. Perversiones y obsesiones son preciado material del arte.
Cuando el erotismo escapa de la censura sólo es porque los “inspectores de la moral” son generalmente ciegos a los refinamientos del arte.
Pervertir es subvertir. Es encontrar, por ejemplo, que el maullido de un gato puede ser también la metáfora auditiva del orgasmo femenino. 'La belleza no es más que la suma de conciencia de nuestras perversiones', según palabras de Salvador Dalí.
Mientras que el erotismo es ilusión, la pornografía es realidad. En el primero, tocar es imaginar, en la segunda, es ponerse a gemir.
En la pornografía, la mujer es una “conejita” insaciable; en el erotismo es un abanico de reflejos impredecibles.
Miasma (basura) de una sociedad consumista, la pornografía es promiscua reiteración de las costumbres. Lo porno es, por lo tanto, previsible: obscenidad y hartazgo. En otras palabras el erotismo es capaz de meternos en otra piel, nos reconocemos así íntimos desconocidos, en cambio la pornografía nos conecta simple y llanamente con la miseria de la carne.
En una cosmovisión un poco más romántica si se quiere, el erotismo apacienta ansias mientras vuela: los amantes se miran a los ojos y, aunque encuentran sólo un espejo, una breve comunión se ha dado.
¿Y el arte? ¿puede ser pornográfico? bueno, no les voy a mentir, sí, sí puede, sobre todo en el arte visual o audiovisual (sino busquen algunas obras de Paul Émile Bécat, Rojan, Leone Frollo, George Grosz, etc, o mejor no, no busquen...)
El punto y lo cierto es que cuando el arte utiliza al sexo o al erotismo como tema, aunque puede provocar la excitación sexual de los espectadores (incluso si la obra no tiene este contenido, eh, ojo. La Gioconda/monalisa ha visto y sufrido tantas eyaculaciones en el museo que no se dan una idea), no es su objetivo principal. Busca algo un poco más trascendental: busca la identificación, busca contar o retratar una realidad social o una experiencia de una forma detallada y en el caso de las películas (que van a entrar en la segunda parte de este post) de manera realista... y si vamos al caso, hace lo que al arte le es esencial: indagar reacciones y emociones, y sacudir la cabeza de las personas. Eso es lo que el arte hace. Eso es para lo que el arte existe: en gran medida para mostrar lo que nadie quiere ver, para revolucionar.
El arte no sólo es expresión, muchachos, el arte es muchos factores más.
Con todo esto no quiero que malinterpreten que estoy en contra de que miren porno, porque no (jamás les pediría una cosa así
Se van a encontrar evolucionados y libres luego de entender claramente las diferencias y tratar de ser un poco más objetivos con lo consuman o vean a su alrededor.
Para terminar quiero pedirles disculpas por la demora de un mes en postear, es que en serio, esto es muy importante para mí (sagrado diría) y tuve que buscar, mirar y re-mirar películas, leer muchísimo sobre esto y corregir muchas cosas mientras escribía (esto está en borrador hace exactamente un mes).
Ah, por cierto el tópico "hablemos de sexo" ya va a ser una sección fija de este blog. Es necesario. Seguramente una vez cada tanto.
En la segunda parte de esto voy a hablar de películas con dicho tema como centralidad, así que los espero hasta la próxima, mis fieles.
Auf wiedersehen!







creo que es tu texto más explayado en cuanto a lo culta que sos
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Borrar